martes, 30 de junio de 2009

AHORRO DE ENERGIA EN CASA - BAÑO Y DUCHA


Baño y Ducha:

1. El ahorro de agua, aunque no se trate de agua caliente, conlleva un ahorro energético, ya que el agua es impulsada hacia nuestras viviendas mediante bombas eléctricas, que consumen energía.
2. Racionalice el consumo de agua. No deje los grifos abiertos inútilmente (en el lavado, en el afeitado, en el cepillado de dientes).
3. Recuerde que una ducha consume del orden de cuatro veces menos agua y energía que un baño.
4. Existen en el mercado cabezales de ducha de bajo consumo que permiten un aseo cómodo, gastando la mitad de agua y, por tanto, de energía.
5. En los grifos se pueden colocar reductores de caudal (aireadores).
6. Evite goteos y fugas de los grifos.
7. Si en su cuarto de baño todavía tiene grifos independientes para el agua caliente y el agua fría, cámbielos por un único grifo de mezcla (monomando).
8. Recuerde que una temperatura entre 28º y 32ºC es más que suficiente para tener una sensación de comodidad a la hora de la higiene.
9. Los reguladores de temperatura con termostato, principalmente para la ducha, pueden ahorrar entre un 3% y un 5% de energía.
10. Calentar el agua con gas en lugar de hacerlo con electricidad, evita que cada familia emita a la atmósfera, como media, hasta media tonelada de CO2 al año.
11. Si tiene un termo eléctrico, instale un reloj programador que permita conectarlo sólo cuando se necesite agua caliente.
12. Los sistemas de doble pulsador o de descarga parcial para la cisterna del inodoro ahorran una gran cantidad de agua.

jueves, 25 de junio de 2009

AHORRO DE ENERGIA EN CASA - AIRE ACONDICIONADO


Aire Acondicionado:

1. Cuando encienda el aparato de aire acondicionado, no ajuste el termostato a una temperatura más baja de lo normal: no enfriará la casa más rápido y podría resultar excesivo y, por tanto, un gasto innecesario.
2. Desconecte el acondicionador cuando no haya nadie en la casa o en la habitación que esté refrigerando.
3. Cerrar persianas y correr cortinas son sistemas eficaces para reducir el calentamiento de nuestra vivienda en verano y para evitar que se escape el calor en invierno.
4. Recuerde que los colores claros en techos y paredes exteriores reflejan el sol y, por tanto, evitan el calentamiento de los espacios interiores.
5. Con la instalación de toldos y acristalamientos adecuados, así como aislando adecuadamente los muros y techos.
6. Existen láminas adhesivas transparentes que, pegadas en el exterior de los acristalamientos, disminuyen el flujo de calor hacia el interior de la vivienda.
7. La adaptación del cuerpo a las condiciones climáticas del verano y el hecho de llevar menos ropa y más ligera, hacen que una temperatura de 25ºC, en esta época, sea más que suficiente para sentirse cómodo en el interior de una vivienda. En cualquier caso, una diferencia de temperatura con el exterior superior a 12ºC no es saludable.
8. En verano, ventile la casa cuando el aire de la calle sea más fresco (primeras horas de la mañana y durante la noche).
9. Un ventilador, preferentemente de techo, puede ser suficiente para mantener un adecuado confort.
10. El mantenimiento adecuado y la limpieza de los equipos prolonga su vida y ahorra energía

AHORRO DE ENERGIA EN CASA - CALEFACCIÓN


Calefaccíon:

1. En condiciones normales, es suficiente encender la calefacción por la mañana. Por la noche, salvo en zonas muy frías, se debe apagar la calefacción, ya que el calor acumulado en la vivienda suele ser más que suficiente.
2. La temperatura a la que programamos la calefacción condiciona el consumo de energía de nuestro sistema de calefacción. Por cada grado que aumentemos la temperatura, se incrementa el consumo de energía aproximadamente en un 4%.
3. Si se ausenta por unas horas, reduzca la posición del termostato a 12ºC (la posición "economía" de algunos modelos corresponde a esta temperatura).
4. Si tiene habitaciones vacías o que se usen poco, la temperatura se puede bajar; o incluso se puede cerrar la válvula del radiador o apagar el equipo calefactor.
5. Apague completamente la calefacción si va a dejar desocupada la vivienda más de un día.
6. Las calderas deben someterse a revisiones periódicas. Es aconsejable una revisión anual al inicio de la temporada de calefacción. Una caldera sucia tiene dificultades para la combustión y, por tanto, consume más.
7. No espere a que se estropee el equipo: un mantenimiento adecuado de su caldera individual le ahorrará hasta un 15% de energía, lo que representa más de 100 euros anuales en combustible.
8. El aire contenido en el interior de los radiadores dificulta la transmisión de calor. Es conveniente purgarlo al menos una vez al año, al inicio de la temporada de calefacción. En el momento que deje de salir aire y comience a salir sólo agua, habrá terminado la purga.
9. Si sustituye los radiadores eléctricos por acumuladores de calor o bomba de calor puede rebajar sustancialmente su gasto en electricidad.
10. Por motivos de confort, la mejor colocación de los radiadores, es debajo de las ventanas, haciendo coincidir la longitud del radiador con la de la ventana, para favorecer la correcta difusión del aire caliente por la habitación.
11. Es conveniente no tapar ni obstruir los radiadores para aprovechar al máximo el calor que emiten. En el caso de que estén situados en huecos u hornacinas, es importante colocar elementos reflectantes detrás de los mismos.
12. Para ventilar completamente una habitación es suficiente con abrir las ventanas alrededor de 10 minutos: no se necesita más tiempo para renovar el aire y se malgasta energía.
13. La calefacción central colectiva, con medición y regulación individualizadas para cada una de las viviendas es, desde el punto de vista energético y económico, un sistema mucho más eficiente y barato que los sistemas individuales o independientes.
14. La ventaja de la bomba de calor con respecto a otros sistemas eléctricos es su alta eficiencia: por cada kWh de energía consumida se transfiere entre 2 y 4 kWh de calor. Además, la bomba de calor no sólo permite calentar la vivienda sino también enfriarla.
15. Es muy importante disponer de un sistema de regulación de la calefacción que adapte las temperaturas de la vivienda a nuestras necesidades. Los termostatos programadores son soluciones accesibles, fáciles de colocar y que pueden amortizarse rápidamente por los importantes ahorros de energía que generan.